Procedimientos Cardíacos

Te contamos sobre nuestros procedimientos

La cirugía de revascularización miocárdica (CRMVer también Revascularización) consiste en la derivación del flujo sanguíneo que atraviesa arterias coronarias nativas con estenosis de alto grado u oclusión que no puede resolverse por angioplastia con introducción de una prótesis endovascular.

La reparación y el reemplazo de la válvula aórtica son procedimientos que tratan enfermedades que afectan la válvula aórtica.


Algunas personas que padecen la enfermedad de la válvula aórtica pueden no tener signos ni síntomas durante muchos años o no tener síntomas en absoluto. Otras pueden presentar dificultad para respirar, fatiga, dolor en el pecho, pérdida del conocimiento, latidos irregulares del corazón (arritmia), insuficiencia cardíaca y muerte súbita por ataque cardíaco.

La reparación o el reemplazo de la válvula aórtica puede tratar la enfermedad de la válvula aórtica y ayudar a restaurar el flujo sanguíneo normal, reducir los síntomas, prolongar la vida y ayudar a preservar el funcionamiento del músculo cardíaco.

Fuente: Mayo Clinic

La válvula tricúspide es una de las cuatro válvulas que regulan el flujo sanguíneo a través del corazón. Estas válvulas mantienen la sangre fluyendo en la dirección adecuada a través del corazón.


Cuando la válvula tricúspide no funciona correctamente, puede interferir en la dirección adecuada del flujo sanguíneo y obligar al corazón a trabajar más para llevar la sangre necesaria a los pulmones y al resto del cuerpo.

La enfermedad de la válvula tricúspide suele deberse a un defecto cardíaco presente desde el nacimiento (enfermedad cardíaca congénita) y puede requerir atención médica inmediata en bebés.

Otras personas que padecen la enfermedad de la válvula tricúspide pueden no tener signos ni síntomas durante muchos años o no tener síntomas en absoluto. Algunas personas pueden presentar pulsaciones en el cuello, dolor abdominal o en el pecho, falta de aire al realizar actividades, fatiga, latidos irregulares del corazón (arritmia), insuficiencia cardíaca o muerte súbita por ataque cardíaco.

La reparación o el reemplazo de la válvula tricúspide pueden tratar la enfermedad de la válvula tricúspide y ayudar a restaurar el flujo sanguíneo normal, reducir los síntomas, aumentar la supervivencia en algunas personas y ayudar a preservar el funcionamiento del músculo cardíaco.

Fuente: Mayo Clinic

La comunicación interauricular es un defecto cardíaco que está presente al nacer (congénito).


Mientras el bebé se desarrolla en el útero, se forma una pared (llamada tabique interauricular) que divide la cámara superior en aurícula izquierda y derecha. Cuando la pared no se forma correctamente, esto puede provocar una anomalía que permanece después del nacimiento. Esto se denomina comunicación interauricular o CIA.


Causas:


Normalmente, la sangre no puede circular entre las dos cámaras superiores del corazón. Sin embargo, la CIA permite que esto ocurra.


Cuando la sangre circula entre las dos cámaras del corazón, esto se denomina derivación o comunicación (shunt). La sangre casi siempre circula del lado izquierdo al derecho. Cuando esto sucede, el lado derecho del corazón se agranda. Con el tiempo, se puede acumular presión en los pulmones. Cuando esto sucede, la sangre que circula a través del defecto irá luego de derecha a izquierda. Si esto ocurre, habrá menos oxígeno en la sangre que va al cuerpo.


Se ha desarrollado un procedimiento para cerrar el defecto sin necesidad de cirugía.

El procedimiento implica colocar un dispositivo de cierre de la comunicación interauricular dentro del corazón a través de sondas llamadas catéteres.

El médico hace un corte pequeño en la ingle, luego introduce los catéteres en un vaso sanguíneo y los sube hasta el corazón.

El dispositivo de cierre se coloca luego a través de la comunicación interauricular y se cierra el defecto.

A veces se requiere de una cirugía a corazón abierto para reparar el defecto. Es posible que se necesite este tipo de cirugía cuando están presentes otros defectos cardíacos.

Algunas personas con defectos del tabique auricular pueden hacerse este procedimiento, dependiendo del tamaño y la ubicación del defecto.

Se refiere a un orificio en la pared que separa los ventrículos derecho e izquierdo del corazón. Es uno de los defectos cardíacos congénitos (presentes al nacer) más comunes. Ocurre en casi la mitad de todos los niños con enfermedad cardíaca congénita. Puede ocurrir solo o con otras enfermedades congénitas.

 

La comunicación interventricular es un defecto cardíaco congénito común. Es posible que el bebé no presente síntomas y el orificio se puede cerrar con el tiempo a medida que la pared continúa creciendo después del nacimiento. Si el orificio es grande, se bombeará demasiada sangre a los pulmones. Esto puede llevar a una insuficiencia cardíaca. Si el orificio es pequeño, es posible que no sea detectado durante años y solo se descubra en la edad adulta.

La causa de CIV aún no se conoce. Este defecto se presenta con frecuencia junto con otras anomalías cardíacas congénitas.


Fuente: MedlinePlus

Reemplazo de raíz y válvula aórtica. En el reemplazo de raíz y válvula aórtica (reemplazo de raíz aórtica compuesto), el cirujano extirpa la válvula aórtica y un segmento de la aorta. El segmento de la aorta se reemplaza por un conducto artificial (injerto), y la válvula aórtica se reemplaza por una válvula biológica o mecánica. Si te colocan una válvula mecánica, deberás tomar anticoagulantes de por vida para prevenir la formación de coágulos sanguíneos.

Reparación de la raíz aórtica con preservación de la válvula. En este procedimiento, el cirujano reemplaza el segmento agrandado de la aorta con un conducto artificial (injerto). La válvula aórtica permanece en su lugar. En una técnica, el cirujano sutura la válvula dentro del injerto.

 

Fuente: MayoClinic